Te digo adiós.
Mujer que fuiste un día
mis esperanzas,
mis dichas y mi fe.
Te
digo adiós
para
siempre, amada mía,
pues me brindaste
un sueño en un papel.
Hoy veo claro el
refrán,
aquél que dice:
"El papel puede con todo".
Fueron tus
cartas
palomas que escogiste,
y me trajeron
las mentiras a tu modo.
Te digo adiós
para siempre, amada mía,
no importa que te lleve
en mi querer.
Te digo adiós
en esta poesía…
Y no es mentira…
¡Aunque vaya en un papel!.