CUPIDO

CUPIDO
LOS VERSOS DE CUPIDO

sábado, 6 de febrero de 2016

SEÑOR, SU AMOR TE IMPLORO

Ya sabrá el Señor porqué me tiene
en esta aunque tranquila soledad.
De pronto seguro me entretiene
con un gran amor puro y bien leal.

El sabe las cosas que a bien tiene.
Sé que son lo mejor de lo mejor.
Por eso diariamente me mantiene…
de rodillas implorando por tu amor.

Y no es sordo, tampoco descuidado,
busca el mejor momento a mi favor.
Él sabe que me tiene asegurado…
tu precioso y tierno amante corazón.

Ya verás como acabas en mis redes,
porque rezo constante… y es por ti.
Seguro con mi fe pronto te enredes,
y no puedas de mi red jamás salir.

¡Oh, Señor! No sé ni lo que escribo,
ni lo que hago, para dejar de sufrir.
Sólo sé… Señor… que eres testigo.
Que la amo… y su amor imploro a ti.

RÍE... CORAZÓN

¡Porqué ríes, si sangras por la herida!
¡Porqué tratas de ocultar tanto dolor!
Si ya tengo la esperanza muy perdida
y en mi mente ya no existe la ilusión.

Ya no finjas, sé que sufres su partida.
¡Pero toma ésta experiencia a tu favor!
De un amor que no esperabas ni creías…
que algún día nos causaría tanto dolor.

Aunque creo que es mejor que rías, ¡ríe!
¡qué no sepa ella que eres un llorón!
Sólo tú sabrás el día en que se enfríe…
el tormento de ese amor que nos golpeó.

¡Ríe, ríe!  ¡Con locura si es posible!
¡Llora oculto… que lo sepa solo Dios!
Nunca ruegues el amor cuando te alivies,
¡ten presente el martirio hoy de los dos!

DEVUÉLVEME LA CALMA

Llevo  dolor en el alma
porque tu amor que fue mío…
se fue dejando el olvido,
pero se llevó mi calma.

Hoy la tristeza me embarga
porque quedó muy sentido,
y mi corazón herido,
sufre pues la pena es larga.

Para recobrar la calma…
has de volver a mi lado.
Y mi corazón sanado,
alivio le dará a mi alma.

Mujer, que mi vida amarga.
¡retorna ya, de una vez!
Devuélveme tu querer,
que con él vendrá la calma.

MIS ANTOJOS

Te amo inmensamente
con solo ver tu foto.
Y pienso un día tenerte
para calmar mi antojo.

Mi antojo de besarte,
mi antojo de quererte,
mi antojo de incitarte
y poder diario tenerte.

Mujer sublime y bella
que escitas mis antojos.
Deseo que seas mi dueña,
poder verme en tus ojos.

En las noches serenas
que calmas mis antojos.
Y en las frescas mañanas,
que iluminas con tus ojos.

DOS ALMAS

Tienes un alma, mujer, de primavera,
y en su fragancia destila cual la flor…
el suave aroma vertido en las praderas
que sustentando van al campo con amor.

Mujer que adoro, y dices que me calle,
pero es así, y lo debo aquí decir:
Eres quien da el amor con mil detalles,
por eso eres la razón de mí existir.

En estas líneas transcritas con la calma,
que me transfieren la razón y corazón.
Quedan plasmadas las dichas de mi alma,
porque tu alma… a mi alma le da amor.

EL RETORNO DE LA GAVIOTA

Has vuelto mi gaviota, te esperaba,
ya supiste que otro cielo no es igual.
Te cuento que seguro en mí confiaba,
y tu nido aquí te espera una vez más.

Retornaste, y lo has hecho con acierto.
Qué sufrí… ¡Como nunca, es verdad!
Siempre fuiste el caudal de mi sustento,
no comprendo porque echaste a volar.

Nada importa, soy feliz aunque te fuiste,
no pregunto cómo fue el peregrinar.
Solo quiero que sigas…  y me expliques…
si mi amor fue el que te hizo regresar.

Ven, descansa ya tus alas fatigadas.
En mi cuerpo siempre hallaste el calor,
unos brazos que con amor te cuidaban,
y un gran noble corazón que te adoró.

QUÉ ES EL AMOR

El amor es lo glorioso,
la más sublime expresión.
El amor es la pureza
de alma, mente y corazón.

El amor es don divino,
pan celeste de mi Dios.
El amor viene en la sangre
que  nuestra madre nos dio.

SENTENCIA NOTIFICADA

Te notifico que traigo tu sentencia,
dictada por mi amante corazón.
En ella dice: que exige tu presencia,
de por vida, al lado de mi amor.

Que te da la existencia de condena,
te explico, para que entiendas mejor:
es perpetua, y la pagas sin reservas,
en la cárcel de mi ardiente corazón.

¡pagarás bien caro, no lo dudes!
seré el eterno carcelero de tu amor.
 Y la llave bien la guardo, no te apures,
¡porque nunca escaparás de mi prisión!

SENTIDOS

Ya no quiero sentir lo que he sentido,
una gran ansiedad y necesidad,
cuando llegas a mi mente  y mis latidos,
se aceleran sin poderlos controlar.

Me apasionas porque eres mi motivo.
Cuando a diario te veo riendo al pasar,
sufro mucho, ya que son celos sentidos,
porque quiero de tu risa disfrutar.

Mas confío que al final seas el alivio,
el remedio para este corazón,
que transita por la vida en el martirio,
de la espera por tener un día tu amor.