Eres mi satélite aunque no seas la luna,
ni el lucero que alumbre el firmamento,
pero en ti giro, porque eres mi fortuna,
y son tus ojos mi hermoso cielo abierto.
Estoy errando por una senda de amargura,
con la esperanza de ser tu consentido.
Aquí me tienes, otra vez con la locura,
cuando en ti pienso…Y peor cuando te miro
Debo pedirte que me des consentimiento
para tocar en la puerta de tu alma,
y algún día, cuando llegue, ya por dentro,
poder cerrarla y hallar por fin la calma.
Eres la única razón que a mi alma alienta,
eres gran necesidad para mi ser,
eres dura realidad que me atormenta
y eres culpable por negarme tu querer!.
Ya me despido, esperando tu respuesta
y muy ansioso por dejar mi desventura…
Como te digo, quiero un día abrir la puerta
del corazón que me ha de amar… Y hoy me
tortura.