Te notifico que traigo tu sentencia,
dictada por mi amante corazón.
En ella dice: que exige tu presencia,
de por vida, al lado de mi amor.
Que te da la existencia de condena,
te explico, para que entiendas mejor:
es perpetua, y la pagas sin reservas,
en la cárcel de mi ardiente corazón.
¡pagarás bien caro, no lo dudes!
seré el eterno carcelero de tu amor.
Y la llave bien la
guardo, no te apures,
¡porque nunca escaparás de mi prisión!
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