Te fuiste así, sin
decirme que te ibas,
y me dejaste sin ninguna orientación,
mis mañanas un tiempo fueron frías,
y mis noches muy eternas sin tu amor.
Bendigo a diario los pasos de tu vida,
para mi fuiste mi más preciado amor.
Pero hoy rompí sin dolor las poesías,
donde mi alma en ti un día se inspiró.
Vive y disfruta lo hermoso de la vida,
como disfruto la mía, con ambición.
Nunca pensé después de tu partida,
que volvería a ser feliz mi corazón.
Te digo adiós, pensando en mi caída,
tomé la sabia decisión a la ocasión.
No me doblé al dolor… y mi agonía,
nunca se dio, me salvé con otro amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario