Sentí frio en mi ser,
mucha congoja.
Tuve miedo
de tanta soledad.
Sentí que me besaban
en los labios…
era un beso
distinto a los demás.
Recorrí con la mirada
todo el cuarto…
¡No había cuarto,
solo había oscuridad!.
Otra vez el frio
llegó a mis labios,
y de nuevo
sentí la soledad.
Era el beso frio
de la Muerte.
¡a mi alma ya había
empezado a amar!
No hay comentarios:
Publicar un comentario