Hoy te vi llorando… y eras presa
de lágrimas rodando por tu piel.
En tu rostro se veía la tristeza
de la amarga desventura de tu ser.
Casi llego a indagar por tus enojos,
pero pronto en tu mirada descubrí…
El profundo vacio de tus ojos,
por tu hermoso corazón en su sufrir.
Solo espero algún día, con más calma,
acerarme a ti para saber…
si aceptas en tu vida mi triste alma,
No hay comentarios:
Publicar un comentario