Fue precioso el día que nos miramos,
tan precioso que el sol alumbró más.
Fue grandiosa la noche que logramos
que la luna se pudiera sonrojar.
Porque pusimos pasión y gran aliento
al deseo que traíamos los dos.
No dejando sin lograr en el momento…
lo más bello que pidió nuestra ambición.
Hoy eres diariamente mi
alimento,
porque eres la ambición de mi pasión.
Vida mía, no me lleves al tormento,
porque muero, si me dejas sin tu amor.
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