Son las lágrimas misterio
indefinible
que rodando en todo su
esplendor,
son perlas cristalinas de
tristezas,
y otras veces de alegrías
también son.
Y tus ojos, dos luceros
primorosos,
o dos bellos pedacitos de
carbón,
han mostrado las dolencias y las
penas
de amarguras que han dejado la
traición.
He sufrido con tu llanto, Dios
lo sabe,
y lo sabe también mi corazón,
que palpita por tu amor
continuamente
mas no quiere que divulgue su
pasión.
Deseé tener tu rostro entre mis
manos
y beberme gota a gota tu dolor,
estrechar sobre mi pecho tu
cabeza
y besarte con amor y adoración.
Pero todo se me fue en puro
deseo,
no soy nada para ti en tu
ambición,
he callado y he llorado como un
necio
porque sé que otro disfruta de
tu amor.
Soy tu amigo, lo sé y me
desespero,
pues deseo estar en otra
condición,
pero que hago, me resigno con
mi suerte,
el destino ser tu amigo me
brindó.
Sabes bien que siempre estoy
contigo,
más aún en adversa situación,
y no quiero lagrimitas en tus
ojos,
quiero verlos colmados de ilusión.
Ese llanto de tristeza que no
aflore,
que nomas sea de alegría y gran
amor,
nada importa que tu dicha sea
por otro,
si mirándote feliz… feliz soy yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario