gaviota, sangra mi pecho,
¿dime qué mal te he hecho
para que abras ésta herida?
Mi barca se ve bogar,
gaviota, no te diviso.
Mándame pronto un aviso
y dime por dónde estás.
Cruzando quizás la mar
tus alas abiertas van.
Gaviota ¡tenme piedad!
regresa, no vueles más.
Mi cielo perdió su luz,
retorna ya, vuelve aquí.
No puedo vivir sin ti,
gaviota… dame quietud.
Las olas altas están
y vienen embravecidas,
eras tú, gaviota mía,
quien las hacía calmar.
Mi ser busca con afán…
que flotes en nubes blancas,
mientras trato que mi barca
no vaya al fondo del mar.
¿Decime en qué cielo estás?
¿porqué te fuiste mujer?.
Quizás mi cielo no fue
muy amplio para tu andar.
Adiós gaviota fugaz,
fuiste mi gran ilusión,
te quiero… aunque sin razón,
me dejaste naufragar.
Adiós mi gaviota, adiós,
llorando voy hoy por ti,
no pensé que al irte así…
me hicieras tanto sufrir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario