Por qué, tesoro mío, eliges el momento
cuando más te preciso, para hacerme sufrir.
Si sabes, alma mía, que eres el sustento…
para seguir mi vida… y poder ser muy feliz.
Bien sabes que te amo, y sufro por tu causa,
porque te espero, y no oigo que ya vas a venir.
Te fuiste y me has dejado las llaves de la casa,
y mi esperanza muere, presintiendo voy un fin.
Envíame una carta, o tan siquiera una misiva,
que le devuelva a mi alma la paz para seguir.
Porque sin ti mi vida, es muy triste y aburrida,
y eternos son los días… si no te tengo a ti.
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