Me tienes en un solo corre y corre,
no me dejas tan siquiera respirar.
Comprende que casi estoy al borde
de oxigeno en la
sala de hospital.
Me mantengo corriendo a todos lados,
y lo hago por ganarme bien tu amor.
No me hagas correr que es un pecado
que termine fatigado mi corazón.
Oye el ruego que te hago en este día:
dame un poco de reposo… y un favor.
De reposo entre tus brazos, vida mía,
y de favor ¡ven y calma mi ambición!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario