no esperaba de ti tan vil engaño.
Adiós amor ingrato, no volviste,
y así no muera, mi alma sufre daño.
Te fuiste con tus sueños a otra parte,
y lejos, donde no oyes mis lamentos,
seguro que te estrechan otros brazos
y está tu corazón de amor contento.
Mucho te ame… y aún no me arrepiento,
aunque una lápida mi alma este cargando.
Porque murió mi corazón de sufrimiento,
por tu mendigo amor… que amé por años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario