Te oí al pasar, con son de piano,
y tu voz cascada cristalina...
invitaba a estarme ahí temprano
escuchando la música Argentina.
y tu voz cascada cristalina...
invitaba a estarme ahí temprano
escuchando la música Argentina.
Entré al bar para pedir consumo…
había un hombre tocando con estilo,
te miré a través del denso humo
bajo el negro vestido de tu destino.
había un hombre tocando con estilo,
te miré a través del denso humo
bajo el negro vestido de tu destino.
Te acercaste y estabas bien ligera,
un escote con gran esplendidez…
fue el embrujo para que yo volviera
y siguiera postrado ante tus pies.
un escote con gran esplendidez…
fue el embrujo para que yo volviera
y siguiera postrado ante tus pies.
A los tragos de copas placenteras
observé tu talle altivo y fino,
y con suave cadencia de cadera
diste paso al romance que vivimos.
observé tu talle altivo y fino,
y con suave cadencia de cadera
diste paso al romance que vivimos.
Siempre fuiste lo único y primero,
te alejaste dejándome el castigo…
de esas letras del tango arrabalero
que brotaron de tus labios purpurinos.
te alejaste dejándome el castigo…
de esas letras del tango arrabalero
que brotaron de tus labios purpurinos.
Hoy te escucho ... ahora en la radiola,
enfrentado a una copa de vino,
que me lleva igual que una gran ola,
¡sumergiendo mi mente en un abismo!.
enfrentado a una copa de vino,
que me lleva igual que una gran ola,
¡sumergiendo mi mente en un abismo!.
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