Se llevaron tu amor,
¡quién lo creyera!
tú que decías
que
tu amor sería
la
medicina
si sufriera pena,
el agua tibia
si tuviera herida.
Y ahora que vago
solo
por la vida,
me
acuerdo entonces
de las noches bellas,
cuando jurabas
que para mi serías
la compañera
de mi triste estrella.
Mas todo fue
preciosa fantasía,
grata
esperanza
cuando
apenas llega,
después
se torna
calculosa y fría…
Dejando el almade amargura llena.
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