Mujer, si dejé a la luna,
la reina del universo,
y en sus noches se acongoja
porque no le escribo versos.
Si mis días son alegres,
vives en mi pensamiento,
y en las noches se mantiene
tu fotito entre mi lecho…
¿Te dicen que no te quiero?
Que murmuren las envidias
de quienes nos ven contentos,
con tu amor y con mi amor
floreciendo en nuestro cielo.
Si por ti suspiro a solas,
es por ti que escribo versos,
si me das la libertad
sacándome de este encierro.
¿Y dicen que no te quiero?
Si cuando llegan tus cartas
con tus labios ahí impresos,
me las llevo hasta mis labios
para absorberles tu aliento.
Si cuando abro mis ojos
llegas cual rocío fresco…
¿Cómo es posible, mi vida,
que digan que no te quiero?.
Deja que murmuren todos
mientras yo te escribo versos,
y sigámonos queriendo,
llevamos fuego por dentro.
Yo seguiré con mi pluma,
con papel y pensamiento,
escribiendo lo que dicta
mi corazón…¡Que te quiero!.
¡Si, te quiero con locura!
¡lo saben los cuatro vientos!
¡lo sabe la luna triste!
porque en las noches le cuento…
que te amo con delirio,
que eres mi vida y sustento,
y la luna me comprende
porque sabe que te quiero.
¡Que digan que no te quiero!,
¡nada importa, esos son celos
del que no recibe cartas
de amor… regadas con versos!.
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