No es el frio invierno que se encarna
tan terrible como el gélido mortal,
que dejaste, congelando a mi pobre alma
con la ausencia de tu ser para mi mal.
Te marchaste sin adiós una mañana
y las fuerzas me flaquean al pensar…
que tú eras en mi vida, la hoy lejana:
Esperanza para mi felicidad.
Vuelve pronto, necesito de tu abrigo,
¿no comprendes que es duro mi penar?
vuelve pronto, golondrina que en el nido…
Esperando estoy ansioso tu tornar.
No causes más dolor del que he tenido,
no soporto esta inmensa soledad,
vuelve a darme amor… porque tu olvido:
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