Un
caballito de cuerda
un día dejó de menearse,
se le había roto la cuerda,
se había dañado su ensamble.
Un caballito de pilas
un día lo observé pararse,
se había agotado su
pila,
no tuvo
energía bastante.
Y
este caballito mío
que todos los días late,
se va sintiendo cansado,
y a veces quiere quedarse.
Entonces lo cuido mucho,
no lo dejo fatigarse,
que consiga sus amores
que no puedan lastimarle.
Que ninguno tenga trancas,
que no vuelva a enamorarse,
que sienta el calor ardiente
de ellas…
sin que lo abrasen.
Este caballito mío
lo quiero y mimo
bastante,
lo cuido porque
ha tenido
caídas en
pedregales.
A este caballito mío
lo adoro y le doy
calmantes,
el pobre
mucho ha sufrido
dolores en vendavales.
en cercas que un día saltase,
por eso a este caballito…
¡no lo dejo enamorarse!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario