Cuando parta, no me llores, recuérdame.
Recuerda los momentos felices que vivimos.
Envíame un suspiro,
envíalo… y no llores.
Recuérdame si un día deseas ver el alba,
ahí en el horizonte seguro me verás.
Iré en el sol radiante que alumbra la ventana,
de la preciosa alcoba donde te supe amar.
Envíame un suspiro cuando me lleves flores.
Seguro que mi alma por ti ha de suspirar,
envíame el recuerdo feliz de los amores…
que juntos disfrutamos colmados de ansiedad.
Te pido que me recuerdes… sin luto, sin dolores,
así de esta manera te habré de recordar.
No vayas a olvidarme, amor de mis amores,
porque entonces mi
alma… muy triste ha de penar.
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