No fue en vano la espera de mis años,
ni lo esquivo que fue mi corazón,
ni mi mente que sufrió por desengaños…
¡Porque hoy la recompensa me llegó!.
Primavera después de un crudo invierno,
con sus gotas de rocío hacia la flor…
He oído el trinar más dulce y tierno,
en el nido de mi amor que renació .
Como el día que acabando va la noche
con los cálidos rayos que da el sol,
y se ve asomar con gran derroche
dando tibia esperanza a un día mejor…
Así mismo llegaste, primavera,
sol naciente de luz en mi interior.
El rocío de tu amor en mi alma impera,
con dominio de mente y corazón.
Y te amo con todos estos años,
eres hoy mi motivo y mi razón,
he olvidado de mi vida desengaños,
porque eres mi
esperanza y gran amor.
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