Arrepentido, hoy vuelvo a ti
humillado,
con esperanza de que vuelvas
a aceptar…
a éste urgido corazón que te
ha fallado,
y que el perdón de ti viene a
implorar.
Sé que fui un día tu amor y
tu ambición.
Mas no aprecié el tesoro que
hay en ti.
Por eso acepto lo que te
dicte el corazón,
para ser dichoso… o seguir siendo infeliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario