Fue en profundo silencio
que me entregaste tu amor.
Porque tus ojos pidieron
lo que tu boca calló.
Con mis besos de sustento,
con caricias de ambición…
comenzamos este juego
que se convirtió en amor.
En silencio amada mía,
te entregaste en la ocasión.
Ahora sé que tu silencio…
es un sí… en vez de un no.
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