Eres tú la carcelera
de mi ser y mi razón,
y necesito las llaves
de tu hermoso corazón.
Tengo toda mi ambición
palpitando tras las rejas
de los arcos de tus cejas
que inspiran a mi pasión.
Son tus pestañas cancelas
preciosas de terciopelo,
que me brindan un encierro
por las que veo la ilusión.
Tus ojos son mi prisión,
¡debiera sentir enojos!
mas son tan puros tus ojos
que perturban mi razón.
Y es tu boca hermosa flor
que provoca mi ambición,
quiero sentir la pasión
de tus besos, dulce amor.
Has de tener compasión…
¡oye mi triste lamento!,
quítame este sufrimiento
entregándome tu amor.
Porque esta vida no es vida
sino la vivo contigo,
dame esperanza, un abrigo…
carcelera de mi amor.
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