Qué te pasa corazón, te siento alegre,
y mi mente rebosante está de amor.
Ando alegre porque veo que mi suerte,
bendecida va en las manos del Señor.
Estaré atento al día del nacimiento.
Pues mi carta le envié con mucho amor,
Ahí pido que me dé siempre el sustento,
de tu amor que me alimenta el corazón.
El pesebre está hecho con ternura.
Y en el árbol mi pedido he puesto a Dios.
Que mantenga para mí esa dulzura…
que me das continuamente con tu amor.
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