La pluma de escribir tome en mi mano,
y fui escribiendo sin parar…
en la hoja de papel que de antemano…
preparada la tenía para empezar.
Y me vino al recuerdo aquél pasado,
tan precioso, que
jamás he de olvidar.
Tú y yo juntos, muy tomados de la mano,
por las calles, recorriendo la ciudad.
Ese cuarto donde tanto nos amamos,
y las cosas que ahí estaban, aún están,
son recuerdos de alegrías que pasamos,
donde mucho nos juramos siempre amar.
No he cambiado la ruta de mi vida,
aquí sigo, porque sé que un día vendrás,
aún conservo mi esperanza en la alegría…
de que anheles nuestro cuarto visitar.
Mas la vida, es la vida, y todo ofrece,
como da, también llega un día a quitar.
Ya no tengo las caricias y ternezas…
que contigo tantas veces pude hallar.
Solo espero que tú vivas muy tranquila,
con tus hijos, que seguro ya tendrás.
Mientras yo sigo esperando cada día…
que te atrevas en mi puerta ir a tocar.
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