Yo creo que recuerdas…
¿o acaso ya olvidaste
aquellas gratas noches
que pasamos los dos?.
La luna muy radiante
hacía gran derroche,
y hermosa iluminaba
nuestra escena de amor.
Difícil es que olvides
que fue nuestra codicia:
amarnos bajo el sauce
con inmensa pasión.
Las sombras de la noche
con el sonar del cauce,
hacían de tu figura
un místico candor.
Quizás en otros brazos
te llegue aquel paraje,
con tiempo de delicias
que te brindaba yo.
Y ahí te darás cuenta
que fueron mis caricias,
tu grado de ambición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario