Me dijiste que ya no me
querías,
y sufrí, lloré y me derrumbe.
Ni que hubiese perdido en aquél
día…
a mi madre que me dio todo mi
ser.
Aunque duro, fue buena despedida,
me enseñaste , y ya sé valorar.
No se ruega el amor, y en esta
vida…
todo pasa, y otro amor ha de llegar.
Escribo estos versos que me
inspiran,
y pensándolo… agradezco tu
bondad.
Porque como sería hoy mi triste
vida,
a tu lado… y esperando que me das.
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