La tormenta de otro tiempo
duro
azota,
y con
fuerza el pensamiento
me
destroza.
Esa
furia de un pasado
que
hoy me toca,
y
cruelmente llega a mi
y besa
mi boca.
Solo
abismos por la vida
me
encontré,
y a
ellos fui a caer
con
pasión loca,
ha
quedado una gran huella
de la
herida,
en mi
pobre corazón
que
dio en la roca.
¡Mas
no importa!,
el
futuro se presenta
con un
poco de color,
con
suave nota.
Y la
huella borrará
poquito
a poco…
cuando
ebrio de pasión
bese otra boca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario