Nuevamente
asoma a mi ventana
esa luz
esplendorosa de tus ojos,
y acaricia
radiante mi mañana…
la sonrisa de
tus labios primorosos.
Eres tú mi luz,
eres mi vida,
ese mucho o
poquito necesario.
Si, amor mío,
eres tú mi poesía,
que
brota de mi mente con agrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario