Corazón, no llores… no te lamentes,
¿no has oído que está otra vez aquí?,
sus pisadas las oigo tras la puerta,
sé que es ella, ya mismo voy a abrir.
Nuevamente gozaré de su sonrisa,
de sus ojos, su luz, y he de sentir…
de sus labios, su miel y su frescura,
¡De los besos que faltan hoy en
mi!.
¡Abriré!, corazón no comas ansias,
sé muy bien que es inmenso tu sufrir,
¿qué pasa? ¿porqué ya no se escuchan
sus pisadas que pude antes oír?.
Es mi mente seguro que ha creado
ésta alarma de amor, muy falsa al fin,
esa puerta para ella
voy a abrir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario