Un
espejismo tú fuiste
cuando
el amor yo buscaba.
Lo encontré cual bello
oasis,
se esfumó, no quedó
nada.
De su fuente fui a
beber,
su
sombra abrigo me dio,
pero un espejismo
fue,
se
esfumó, nada quedó.
Me
encontré de nuevo solo,
en un desierto de
arena,
el
sol quemaba mi espalda,
la sed quemaba mi
lengua.
Seguí
sobre aquél desierto
muy
triste con mi condena,
lloré,
mas no había llanto,
el sol secaba mis penas.
Hoy
solo queda dolor,
y
un ser que muy poco sueña,
un
corazón que no cree…
en espejismos que acechan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario