Era un amor hermoso, amor
primero.
Un amor oculto y prohibido.
Un amor que no aceptaban
verdadero,
un amor para muchos ofensivo.
Probaron besos en su pasión furtiva,
y colmados de deseos y embelesos…
sus cuerpos fueron al placer
del sexo.
Su silencio… sublime cual su
amor,
y sus manos buscando la
emoción…
dieron paso a su pasión
desenfrenada.
Con labios lascivos de la miel
bebían,
y el elixir del placer los
consumía.
Satisfaciendo a su pasión
rendida
en su ambición prohibida, día
por día,
disfrutando los momentos que
vivían.
Amándose, sus caricias se
brindaron.
Y en un amanecer de un bello
día…
dos aves de un recinto, alto
volaron,
para amarse eternamente y sin
medida.
¡Y dos cuerpos desnudos encontraron!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario