Llegó el invierno
más frío de mi vida,
mi corazón
por fin se congeló,
hasta mi mente
ha aceptado tu partida,
y otros veranos
vendrán sin tu calor.
Duro es el frío
cuando no existe abrigo,
así de duro
es perder un gran amor,
y derivado de ti
llegó ese frío…
para por dentro
congelarme el corazón.
Es un adiós,
un hasta siempre o nunca,
aunque mi mente
jamás te olvidará,
aún en ella
persisten los recuerdos…
de un bello amor
que lograste su final.
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